1 (Bateleur)
Qui se interesa a todo puede dominar con facilidad un nuevo campo en sus grandes líneas, pero no profundizará en las cosas.
2 (La Sacerdotisa) No penetre a este contra su voluntad, ya que solo él, mediante su reflexión intuitiva, revelará en su momento la naturaleza de sus deseos.
3 (Emperatriz) La inteligencia pura y la lógica de la ciencia apagan los encantos del cuerpo e iluminan la belleza viviente de la mirada.
4 (Emperador) ¿Se atreverá a negarse a escuchar el viento que hace vacilar los cimientos de su edificio, ese capataz competente, práctico y fiable, pero terco y obstinado?
5 (Papa)
La seguridad y el consuelo de las gafas de sol limitan la visión de la vida. Aquel solo oirá su propia voz si su pretendida tolerancia no admite ninguna excepción a su moral.
6 (El Enamorado)
El adolescente idealista se entusiasmó y cuestionó. Sus dudas exigen respuestas precisas que marcan su camino con total confianza.
7 (El Carro)El comendador avisado y diplomático delega sus poderes, pero nunca confía únicamente en su dominio, ya que solo él conoce la política de los eventos que ha provocado.
8 (La Justicia) No comprende los mecanismos del evento y no acepta las consecuencias que surgen de un análisis frío y desprovisto de emoción.
9 (Hermite) La vida del nueve comprende dos partes
El noveno joven: El ser tímido y solitario grita y huye de la incomprensión de su edad cuando, en lo profundo de su alma, brotan reflexiones adultas.
9 adultos: La experiencia de la vida ha demostrado la justeza de su filosofía, ya que la sabiduría conduce a la realización mediante la concentración y una lenta ilusión.
El 10 (La Rueda de la Fortuna)
El torbellino de la existencia no menoscaba el buen humor inventivo, pues lo imprevisto posee espontaneidad y da color al deseo de vivir.
El 11 (la fuerza) El jefe construye sus empresas en solitario, ya que no se da cuenta de hasta qué punto su energía desbordante ahoga a los colaboradores que no pueden seguirle el ritmo.
El 12 (El Colgado) El humanista, filántropo y dedicado no podrá construir su casa utilizando la incompetencia por la fatalidad divina. Aquel cuya nerviosidad marcará las evasivas se encerrará en un sufrimiento ficticio.
El 13 (la lámina sin nombre)
No mires nunca hacia atrás, porque si has dejado una parte de ti mismo, también has cortado como la muerte, y ni la tristeza ni la melancolía lo harán cambiar de opinión.
El 14 (Temperancia)
Le gusta obedecer con flexibilidad y buena voluntad las decisiones de la educación de las costumbres y los placeres, siempre que no toquen su moral. De lo contrario, se refugiará en la rigidez o en la indolencia.
El 15 (El Diablo) El embrujo de la pasión perturba las mentes; el mundo, cautivado, acepta excesos sensibles o rechaza el egoísmo y la envidia.
El 16 (La casa de Dios) La ambición desmedida engendra el orgullo, los golpes de cabeza, los desastres y los giros inesperados.
El 17 (La Estrella) El niño cándido, inocente y ingenuo goza de la protección de guías y amigos profundos, ya que su optimismo vive en la calma y la dulzura.
El 18 (La Luna)
La familia recogió al soñador en fuga. No le hagáis ningún daño, o os lo pagará con creces.
EL 19 (El sol)
La emotividad hace prudente y frágil al ser generoso y protector, que no puede disimular el amor por los niños y el atractivo de la belleza armoniosa.
El 20 (El Juicio) ¿Quién es ese ser doble y asombroso del que brota la invención, ese genio iluminado y espontáneo? ¿Es acción o reflexión?
El 21 (El mundo)
La ambición marcada por el sello de la nobleza siempre está a la altura de las aptitudes, pero la preocupación por la perfección no puede sustituir el olvido de la memoria ni eliminar los obstáculos supuestamente insuperables.
El 22 (El Loco) Ante la incomprensión del mundo, el extravagante, el loco, el genial solo confía en sí mismo, viaja hacia lo desconocido o se retira en una frágil soledad.
Rolande 2311