Un niño le pregunta a su padre:
Dime, papá, ¿cuál es el secreto para ser feliz?
Entonces el padre le pide a su hijo que lo siga; salen de la
casa, el padre sobre su viejo asno y el hijo siguiéndole a pie.
Y la gente del pueblo decía:
¡Qué mal padre el que obliga a su hijo a ir a pie!
¿Has oído a mi hijo? Volvamos a casa, dijo el padre.
Al día siguiente vuelven a salir, habiendo el padre instalado a su hijo
sobre el burro y caminando a su lado.
Entonces, la gente del pueblo dijo:
¡Qué hijo indigno, que no respeta a su anciano padre y lo deja ir a pie!
¿Has oído a mi hijo? Vámonos a casa.
Al día siguiente, ambos se suben al burro antes de salir de casa.
Los aldeanos comentaron diciendo:
¡No respetan a su bestia sobrecargándola así!
¿Has oído a mi hijo? Vámonos a casa.
Al día siguiente, partieron llevando ellos mismos sus pertenencias, mientras el asno trotaba detrás de ellos.
Esta vez, los habitantes del pueblo volvieron a encontrar algo que reprochar:
¡Mira que ahora llevan ellos mismos sus maletas! Es el
¡Un mundo al revés!
¿Has oído a mi hijo? Vámonos a casa.
Al llegar a casa, el padre le dice a su hijo:
Me preguntaste el otro día el secreto de la felicidad.
No importa lo que hagas, siempre habrá alguien que le encuentre la fallas. Haz lo que te guste y serás feliz.
Buen día***************marylena