Hola, Mágico,
Me dirijo a ti porque he sabido un hecho grave desde hace unas semanas: estoy separada del padre de mi hijo, quien no lo ha reconocido. Tuvimos una audiencia hace un mes y medio y el domingo pasado supe que Kamel, el padre de mi hijo, estaba hospitalizado en psiquiatría por un intento de suicidio. Está en pleno tratamiento y en desintoxicación de alcohol. Fui a verlo por deber y porque todavía lo amo, aunque lamentablemente es muy triste verlo. Lo animé a quedarse y a continuar con sus tratamientos, importantes para él y su futuro, y sobre todo si quiere ver a mi pequeño, a condición de que esté bien y de que vaya por el buen camino. Me contactó regularmente durante unos días y luego me pidió alcohol; se lo negué y entonces me dijo que me guardaba rencor por haber querido meterlo en prisión y que me guardaba demasiado rencor, cuando yo me he protegido frente a su comportamiento violento y su locura y he insistido mucho en que se tratara. Y ahora las cosas no van bien, pero está en buenas manos. Me gustaría que pudieras mirar la situación: si logrará mantener sus tratamientos a largo plazo, cómo será nuestra relación. Rechaza mi ayuda cuando le conviene, aunque, dado los medicamentos que toma, no está muy lúcido, pero sigue siendo coherente. A pesar de todo, siempre he querido construir algo con él y no nos parecemos en nada. Si crees que es mejor dejarlo en su tratamiento, entonces lo haré.
Ahí está, elijo el 03 17 14 20 8
Lamentablemente, todavía amo a un hombre que se niega a vivir y a luchar, que no reconoce sus errores, y también me gustaría que se tratara, ya que tengo un hijo suyo y de verdad quiero que tenga éxito, aunque haya elegido el camino de la disipación y el alcohol; nunca es demasiado tarde para cambiar.
gracias
Hasta pronto
El escarabajo de Marsella