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a meditar

Traducción automática.

Encuentro con la enfermedad

Enfermarse, caer enfermo
no puede ser obra del azar,
ni el de un efecto del destino,
aun menos el resultado de un concurso
de circunstancias desfavorables…

Es un lenguaje que habla en nosotros de nosotros.
Y quizás sobre todo de lo inefable,
cuando el silencio de las palabras despierta
la violencia de los males

Puede ser el despertar de una herida de la infancia,
la reactivación de una situación inacabada
¡que no se escuchó en su momento!

Puede ser la hemorragía afectiva
de una separación impuesta,
la violencia de una ruptura no deseada,
¡La pérdida de un ser querido y cercano!

Puede ser aún la expresión de una fidelidad,
la implementación de una misión de reparación
con respecto a ascendientes.

O más simplemente, a veces,
la manifestación de un conflicto intrapersonal
donde se alcanza el umbral de tolerancia.

Estar enfermo es una invitación perturbadora
de nuestro cuerpo para entendernos mejor.

Una invitación a escuchar mejor la relación
a veces descalificante que tenemos con él.

Una invitación a respetarse mutuamente,
y sobre todo ante las personas queridas.

Un impulso a dejar de dejarse definir,
una señal para atreverse a escuchar y nommar lo innombrable,
para gritar lo insoportable,
para emerger por fin del silencio,
para aceptar cambiar de vida.

Jacques Salomé

Buen día

Maryléna

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